Fotografías por: Blu Radio
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Manuela Beltrán analizó 32 cascos utilizados en servicios de transporte en motocicleta y encontró diferentes tipos de microorganismos en las muestras. El resultado vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la limpieza y el mantenimiento de los cascos que pasan de un usuario a otro.
El casco es uno de los elementos de protección más importantes para cualquier motociclista y, en el caso de los servicios de transporte por aplicación, se convierte además en un elemento compartido por diferentes pasajeros durante una misma jornada.
Esta situación llevó a investigadores a analizar las condiciones microbiológicas de estos elementos. Las muestras revelaron la presencia de bacterias, hongos y levaduras, además de un hallazgo particular que llamó la atención: en una de las muestras fue identificada Escherichia coli (E. coli), microorganismo utilizado como indicador de contaminación de origen fecal.
¿Qué encontraron en los cascos?

De las 32 muestras analizadas, 29 presentaron microorganismos aerobios comunes. También fueron identificadas bacterias coliformes, hongos y levaduras en diferentes proporciones.
La presencia de estos microorganismos está relacionada con las condiciones que normalmente se generan dentro de un casco. El calor, el sudor, la humedad y el contacto permanente con la piel y el cabello pueden crear un ambiente favorable para la permanencia de diferentes microorganismos, especialmente cuando el elemento no recibe una limpieza adecuada.
El hallazgo de E. coli en una de las muestras fue uno de los resultados que mayor atención generó. Esta bacteria puede estar asociada con contaminación fecal y su presencia puede relacionarse con una deficiente higiene de las manos o con la manipulación del casco después de utilizar el baño.
Sin embargo, existe una diferencia importante entre detectar un microorganismo y demostrar una transmisión de enfermedad. El estudio no establece que utilizar estos cascos provoque una infección, por lo que el resultado debe entenderse como una señal sobre la necesidad de fortalecer las condiciones de higiene y no como una razón para dejar de utilizar este elemento de protección.
El problema está en compartir el mismo acolchado
Para los motociclistas que utilizan servicios de transporte mediante aplicaciones, compartir casco hace parte de la experiencia. El elemento pasa por diferentes usuarios y entra en contacto directo con el cabello, la piel y el sudor de cada pasajero.
Si entre un usuario y otro no existe un proceso adecuado de limpieza, desinfección y ventilación, los residuos y microorganismos pueden permanecer en las superficies internas.
Por eso, el mantenimiento del casco compartido adquiere una importancia particular. No se trata solamente de que el elemento conserve su apariencia exterior, sino de garantizar condiciones adecuadas en aquellas zonas que permanecen en contacto directo con la cabeza.
¿Qué puede hacer un motociclista?
Para quienes utilizan este tipo de servicio, una de las alternativas más sencillas es utilizar una cofia o barrera limpia entre la cabeza y el acolchado del casco, siempre que esté disponible.
También es recomendable verificar visualmente las condiciones del interior antes de utilizarlo. Si presenta humedad excesiva, suciedad visible o un deterioro considerable del acolchado, lo conveniente es informar al operador o solicitar otro elemento.
Para quienes utilizan motocicleta con frecuencia, contar con un casco propio sigue siendo la alternativa que permite tener mayor control sobre su limpieza, ventilación, ajuste y estado general.
La limpieza también hace parte de la seguridad
El hallazgo deja una reflexión para toda la comunidad motera: cuidar el casco no significa únicamente revisar que tenga un buen sistema de cierre o que permanezca correctamente ajustado. La limpieza y el estado de los materiales internos también hacen parte del mantenimiento de este elemento.
En el caso de las empresas y plataformas que suministran cascos a sus pasajeros, el estudio pone sobre la mesa la importancia de contar con protocolos claros de limpieza, desinfección y ventilación entre usos.
Para el motociclista, el mensaje es sencillo: el casco no se negocia. Aunque sea compartido, debe cumplir su función principal de protección y mantenerse en condiciones adecuadas para cada recorrido.
La higiene puede reducir riesgos adicionales, pero nunca debe convertirse en una razón para viajar sin casco. En una caída, contar con un elemento certificado, correctamente ajustado y en buen estado puede marcar la diferencia.
Fuente por: Blu Radio

Título: Mundo Motero News.
Numeración de edición: Primera V.1.0
Mes-Año: 05-2022
País: Colombia.
Formato: Recurso Electrónico en Línea.
Periodicidad: Diaria
Editor de la Publicación: Grupo Impricol SAS.
ISSN : 2805-9700
Fecha y Hora :
