Fuente por: Motor Pasionmoto
En 1915, cuando atravesar Estados Unidos en motocicleta significaba enfrentarse a caminos de tierra, barro, calor extremo y prácticamente ninguna infraestructura, Effie Hotchkiss y su madre Avis emprendieron una travesía de unos 14.500 kilómetros a bordo de una Harley-Davidson con sidecar. Su viaje terminó convirtiéndolas en pioneras del motociclismo femenino y en parte de la historia de la marca.
Effie Hotchkiss tenía 26 años cuando decidió abandonar la rutina de su trabajo en Wall Street para cumplir un objetivo que, para la época, parecía poco convencional: viajar desde Brooklyn, Nueva York, hasta San Francisco y regresar en motocicleta.
Para hacerlo utilizó una Harley-Davidson de tres velocidades, a la que incorporó un sidecar para transportar a su madre, Avis. La partida se produjo el 2 de mayo de 1915, con destino a la Exposición Internacional Panamá-Pacífico que se celebraba en San Francisco.
Una motocicleta convertida en vehículo de expedición

La motocicleta no tenía las comodidades de las máquinas actuales. El conjunto debía enfrentarse a un territorio donde muchas de las vías eran caminos sin pavimentar y las posibilidades de encontrar combustible, repuestos o asistencia mecánica eran muy limitadas.
Effie no solo conducía. También debía encargarse de las reparaciones que aparecían durante el recorrido. La pareja llevaba herramientas, repuestos y elementos necesarios para sobrevivir durante una ruta en la que prácticamente cualquier avería podía convertirse en un problema serio.
En una de las situaciones más llamativas del viaje, llegaron a quedarse sin cámaras de repuesto. La solución fue improvisar utilizando una manta cortada y enrollada para crear un elemento que les permitiera continuar hasta Santa Fe, Nuevo México, donde pudieron conseguir nuevas cámaras.
El recorrido también las enfrentó a condiciones extremas. Durante el paso por California llegaron a soportar temperaturas superiores a los 120 grados Fahrenheit, equivalentes a unos 49 °C.
De Nueva York al Pacífico y de regreso
Después de atravesar diferentes estados y superar las dificultades del camino, Effie y Avis llegaron a San Francisco durante agosto de 1915. Allí llevaron la motocicleta hasta el océano Pacífico, completando la primera parte de una travesía que ya las había convertido en pioneras.
Pero todavía faltaba regresar a Brooklyn.
El viaje de vuelta las llevó por zonas desérticas de Nevada y Utah y por ciudades como Reno, Salt Lake City, Omaha, Davenport, Chicago y Milwaukee. Finalmente, madre e hija regresaron a Brooklyn en octubre de 1915. El recorrido completo alcanzó aproximadamente 9.000 millas, unos 14.500 kilómetros.
Una historia que terminó beneficiando a Harley-Davidson

Lo curioso es que la intención inicial de Effie y Avis no era convertirse en embajadoras de una marca.
Según el registro histórico de Harley-Davidson, ambas emprendieron el viaje simplemente porque querían conocer Estados Unidos y consideraban que aquella motocicleta de tres velocidades, acompañada por el sidecar, era adecuada para hacerlo.
Sin embargo, la aventura comenzó a llamar la atención en los diferentes lugares por donde pasaban. La historia llegó a los medios y despertó el interés del público, convirtiendo a las dos mujeres en protagonistas de una hazaña poco habitual para aquel momento.
Harley-Davidson terminó aprovechando esa repercusión. En el regreso, las viajeras fueron recibidas en Milwaukee y visitaron las instalaciones de la compañía, mientras su historia comenzó a formar parte del legado histórico de la marca.
De esta manera, una aventura que comenzó como un viaje personal terminó funcionando como una demostración involuntaria de lo que una motocicleta podía soportar.
Mucho más que una pasajera en el sidecar
La historia también tiene un componente que resulta especialmente relevante para entender la evolución del motociclismo femenino.
Avis no fue simplemente una acompañante transportada durante miles de kilómetros. Madre e hija compartieron las dificultades de la expedición y se convirtieron juntas en pioneras de los viajes transcontinentales en motocicleta.
Su hazaña ocurrió además en una época en la que las mujeres todavía enfrentaban fuertes restricciones sociales y su presencia al mando de vehículos era poco habitual. Por eso, su recorrido terminó representando algo más que una travesía: también desafió la idea de quién podía conducir una motocicleta y hasta dónde podía llegar.
Un legado que sigue rodando

Más de un siglo después, el viaje de Effie y Avis Hotchkiss continúa apareciendo dentro de la historia del motociclismo como uno de los primeros grandes recorridos de larga distancia realizados por mujeres.
Su Harley-Davidson, el sidecar y los caminos que atravesaron quedaron asociados a una época en la que viajar en moto significaba depender mucho más de la preparación, la capacidad mecánica y la improvisación que de la tecnología.
Para MMN, la historia deja una enseñanza que sigue vigente: una motocicleta no solo puede ser un medio de transporte; también puede convertirse en la herramienta para construir una historia que trascienda generaciones.
Y en este caso, aquella historia comenzó en 1915 con una madre, una hija, una Harley-Davidson y miles de kilómetros por delante.
Fuente por: Motor Pasionmoto

Título: Mundo Motero News.
Numeración de edición: Primera V.1.0
Mes-Año: 05-2022
País: Colombia.
Formato: Recurso Electrónico en Línea.
Periodicidad: Diaria
Editor de la Publicación: Grupo Impricol SAS.
ISSN : 2805-9700
Fecha y Hora :
