Fotografía por: Publimotos

Así funciona el sistema que reduce impactos, calor y peso en un solo diseño.

En el mundo de las motos, la seguridad no es negociable, y cuando se trata del casco, la tecnología puede marcar la diferencia entre una caída controlada y una tragedia. Koroyd, un sistema nacido a partir de investigaciones aeroespaciales de 1989 sobre seguridad pasiva en accidentes aéreos, está revolucionando la forma en que se fabrican los cascos de moto. Desde 2010 se implementa en protecciones personales y, más recientemente, en modelos de alta gama para motoristas que buscan lo mejor en seguridad, comodidad y rendimiento.

A diferencia del tradicional EPS —el poliestireno expandido que absorbe impactos en la mayoría de cascos—, Koroyd utiliza miles de microtubos de polímero termo-soldados que, al recibir un golpe, colapsan de forma controlada para disipar la energía de manera uniforme. Este sistema, conocido como “crumple zone”, puede absorber entre un 30 % y un 42 % más de energía que el EPS, reduciendo de forma significativa la fuerza que llega al cráneo, incluso en impactos oblicuos, donde también ayuda a disminuir la rotación craneal y el riesgo de lesiones cerebrales. Además, su estructura es un 95 % aire, lo que no solo aligera el casco, sino que permite una ventilación constante capaz de reducir la temperatura interna hasta 4,5 °C, un detalle que cualquier motociclista agradece en climas cálidos o rutas largas.

Marcas como Klim y Thor ya han integrado Koroyd en modelos premium. El Klim Krios Pro, orientado al touring y la aventura, combina este sistema con fibra de carbono, ofreciendo ligereza, ventilación y un alto nivel de protección, aunque con un precio cercano a los 700 euros. Por su parte, el Thor Reflex MX, diseñado para motocross, incorpora Koroyd en zonas estratégicas para optimizar la seguridad sin sacrificar el peso ni la ventilación.

Aunque ofrece ventajas claras, Koroyd no es invencible: tras un impacto fuerte, su estructura puede quedar comprometida incluso si no hay daños visibles, por lo que se recomienda reemplazar el casco. Tampoco sustituye tecnologías anti-rotacionales como MIPS o Wavecel, aunque puede complementarlas para un nivel de seguridad aún mayor. Su precio es más alto —entre un 25 % y 40 % por encima de modelos similares en EPS—, pero para muchos, la inversión se justifica por la tranquilidad y el rendimiento que ofrece.

La adopción de Koroyd por parte de fabricantes de primer nivel es una señal clara de hacia dónde se mueve la industria. Para quienes viven la moto con pasión y responsabilidad, esta tecnología representa un paso importante hacia cascos más seguros, frescos y cómodos. Porque al final, en cada ruta, la verdadera libertad empieza en la cabeza… y en cómo la proteges.

Fuente por: Publimotos



Título: Mundo Motero News.
Numeración de edición: Primera V.1.0
Mes-Año: 05-2022
País: Colombia.
Formato: Recurso Electrónico en Línea.
Periodicidad: Diaria
Editor de la Publicación: Grupo Impricol SAS.
ISSN : 2805-9700
Fecha y Hora :


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